6 consejos prácticos para el uso de la tecnología en la infancia

por | 9 Mar 2016 | , , | 4 Comentarios

6 consejos prácticos para el uso de la tecnología en la infancia
6 consejos prácticos para el uso de la tecnología en la infancia

Vivimos rodeados de dispositivos digitales. En cada hogar español hay como mínimo dos móviles, una tablet, una o dos televisiones y un ordenador. Al día se producen en nuestro país 4 millones de descargas y 15 millones de compras on-line (datos obtenidos de “The App Date”). La cantidad de información que recibimos nos abruma de tal manera que nos resulta imposible analizarla, el ritmo es frenético, cada diez minutos tus contactos de FB han publicado docenas de interacciones nuevas, miramos el whatsapp en intervalos de 8 minutos de media, colgamos fotos de cualquier cosa en instagramm y mientras tanto nuestros hijos nos miran. Copian nuestros patrones.

Los niños manejan los dispositivos digitales mejor que los adultos, sin embargo, sus habilidades se limitan a los video juegos y a las redes sociales. Bueno, en esto no se diferencian de muchos adultos.

Hay quien dice que el libre acceso es bueno para su estimulación y hay quien dice justamente todo lo contrario. Hay quien permite el acceso a las pantallas a los menores en cualquier momento del día y hay quien lo restringe al máximo. Creo haberme hallado prácticamente en ambos extremos y en toda la gama de grises intermedia, porque lo que sí es cierto es que el contacto con las nuevas tecnologías resulta inevitable y bregar con ello no siempre es fácil.

La cantidad de estímulos a la que estamos sometidos, tanto niños como adultos, es tan grande que la concentración se entorpece de forma constante y cada vez cuesta más mantener la atención y la actividad intelectual durante un tiempo prolongado. Algunos psicólogos y neurólogos que sostienen que los niños deben de estar alejados de las nuevas tecnologías hasta, al menos pasados los 6 primeros años, ya que durante este periodo se ha de desarrollar la imaginación mediante el juego libre y las actividades manipulativas. Y no solo la imaginación, también la atención, la concentración, la reflexión; estas son habilidades que hay que aprender y que en gran medida un uso indiscriminado de las pantallas puede entorpecer.

Siempre he tenido sentimientos muy ambivalentes en relación a este tema, pero teniendo en cuenta que mis usuarios de TIC tienen entre 7 y 9 años, no me ha quedado otra opción que regirme por su estado antes y después de jugar a la tablet o con el ordenador para determinar si esto resultaba perjudicial o no para ellos. Motivos por el que les niego el acceso:

-Si después de jugar a la tablet o al ordenador, se sucede una crisis de nervios e irritabilidad que conlleva una descarga corporal en forma de lanzamiento de objetos y empujones.

-Si prefieren jugar a la tablet antes que salir a la calle o quedar con amigos.

-Cuando no pueden parar. NO PUEDEN PARAR.

-Si todo lo anterior se junta en una mezcla explosiva y de proporciones bíblicas.

Como todo, dependerá de los niños, del momento y de sus edades. No es lo mismo un niño de dos años, que otro de catorce. Pero si empíricamente yo veo que a mis hijos les hace más mal que bien, lo prohíbo sin miramientos.

¿Qué hacer entonces?, ¿cómo hacer un uso racional? He aquí unos consejillos:

 1. Evitar el uso de las pantallas como niñera. No puedes pretender entretener a los niños delante de la tv por tu conveniencia y luego prohibir lo mismo, también por tu conveniencia.

2. No pasa nada porque los niños se aburran de vez en cuando. Absolutamente nada. El aburrimiento es el fermento ideal para la imaginación. ¿Por qué no van a poder viajar o comer sin ver la tv? ¿Cómo lo ha hecho la humanidad hasta ahora?

3. Ajustar el acceso a las pantallas en función de la edad de los menores

4. Dar preferencia a los contenidos que fomentan la interactuación frente a los que generan pasividad. En este sentido sí puede resultar mejor un vídeo juego compartido a un vídeo de youtubers.

5. Vigilar los contenidos y educarles para que sean conscientes de los peligros de navegar por Internet a ciegas.

6. Y lo más importante: dar ejemplo y establecer prioridades. Cuando estés con tus hijos pequeños, evita el uso de las pantallas y aprovecha para estar con ellos no sólo de cuerpo presente.

Por supuesto, ver una película en familia o disfrutar de un programa que guste a todos siempre puede ser un momento de placer y relax, que además dé pie a conversar. Ante todo, sentido común.

¿Cómo lo gestionáis en vuestras casas?, ¿qué opinión tenéis al respecto?, ¿pensáis que todavía hay muchos prejuicios sobre este tema?

4 Comentarios

  1. Arri

    Estoy de acuerdo con el planteamiento, especialmente el punto 6, seguramente el que peor cumplo. Otra cosa no tendremos en casa, pero tecnología… Mi intención es que la vean como una ayuda para resolver problemas y no como un medio de diversión para sus ratos de ocio. Un canal para buscar información, sí; un lugar donde pasar las horas muertas, no. El tema de los vídeojuegos por ejemplo yo sólo les dejo el ajedrez electrónico) y ocasionalmente la mayor ha jugado al pacman y algún juego similar “ochentero”. Dicen que los videojuegos permiten mejorar la coordinación motora de las manos, la atención y la concentración. No lo sé, pero prefiero que le dediquen más interés a jugar con Lego, los “clicks”, mecanos o a pintar y dibujar. Dicho esto entono el mea culpa: tenemos una tele en casa que sólo usan ellos; esporádicamente, eso sí.

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  2. Luz

    A mí, la verdad, me cuesta mantener una línea homogénea. Ahora estamos en un periodo de no tablet porque me cansé de los conflictos que generaba en casa y del estado de irritabilidad que en que se quedaban después de jugar con ella. Sin embargo, después de 7 años sin tele, nos ha llegado una! Y, bueno, está bien, porque como solo podemos acceder a Internet a través de ella, básicamente vemos documentales de animales y Doraemon. Es un rato al día, lo pasamos bien y listo.

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  3. Pablo

    Soy informático y la tecnología forma parte de mi vida desde los siete años. Me da de comer y además disfruto de ella. No la voy a desaconsejar para los niños porque creo que tiene muchos aspectos buenos, pero conozco muchos casos en los que se ha convertido en una adicción y sus efectos son devastadores. Estoy convencido de que hay que controlar el acceso y el tiempo que se pasa con ella.

    Es frecuente, ver grupos de adolescentes (imagino que son amigos) en la calle que están cada uno con su teléfono y no levantan la cabeza si no es para enseñarse la foto o el vídeo de turno. Reuniones de familia en los que los miembros más jovenes no participan de la conversación porque chatean con sus amigos. A lo mejor es cuestión de perspectiva y yo empiezo a ser el “carroza” que yo llamaba a mis padres, pero hay ciertas cosas que considero irremplazables y las conversaciones que tengo, que he tenido con mi familia y mis amigos, lo son. Espero que nuestros hijos no se pierdan ésto.

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    • MLuz

      Hola Pablo! Es que ése es justo el punto.La tecnología es algo más, algo que puede enriquecer y facilitarnos la vida, pero en ningún caso debe restarnos experiencias o vivencias. El problema es que con los niños yo muchas veces no he sabido cómo gestionarlo; les absorbe tanto que considero que les resulta perjudicial. Un abrazo!

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