Carta a una madre que ha renunciado a su vida laboral

por | 2 Feb 2016 | | 12 Comentarios

MLuz

MLuz

Cofundadora at Wemum
MLuz

Latest posts by MLuz (see all)

carta a una madre que ha renunciado a su vida laboral
carta a una mujer trabajadora que ha renunciado a su vida laboral. "Quiero estar contigo"

Querida madre humana que has renunciado a tu profesión para cuidar de tus hijos, esta carta es para ti: La decisión de dejar de trabajar para dedicarte al cuidado de los hijos seguramente no haya sido fácil. Entre el deseo de cuidarles y el de vivir esta etapa plenamente por el bien de tus hijos y de ti misma, se alza el otro deseo, el de continuar con tu carrera profesional, el de ser una mujer de este siglo, el de cumplir con tus propias expectativas y las que tu entorno ha depositado sobre ti.

Es muy probable que nunca te imaginaras en esta tesitura, que nunca imaginaras que ibas a renunciar, ya que, tanto a hombres como a mujeres, se nos prepara muy bien para el trabajo, pero muy poco para la vida. Y al fin y al cabo la generación precedente hizo hincapié en que estudiáramos y nos preparáramos para trabajar, en que fuéramos económicamente independientes de nuestras parejas. Pero no sabíamos nada de lo que la maternidad iba a suponer para muchas de nosotras.

 A tu decisión habrán seguido (o no): discusiones en la pareja para ajustar la economía a la nueva situación, recriminaciones de tus padres, pues les costó mucho esfuerzo pagar tus estudios; miradas de reprobación de tu entorno, comentarios más o menos sutiles que te hacen sentir como una vividora, maruja, ama de casa sin oficio, tonta que pierde el tren de su vida profesional, retrógrada, mujer resignada, víctima del machismo… ¿Me equivoco?

Cuántas lágrimas has derramado en la soledad de la noche sosteniendo a tu bebé y pensando que también te gustaría dormir a pierna suelta como hace el otro progenitor (al fin y al cabo, él parece haberse reincorporado a su puesto de trabajo tras el escasísimo permiso paternal sin mayor problema). A veces desearías continuar con tu profesión que tanto te gustaba, también te gustaría relacionarte con adultos, y recuperar algo del reconocimiento social que te daba trabajar, a la vista de que cuidar niños y llevar la casa no tiene ninguno y eso te hace sentir mal; otras veces desearías poder salir de fiesta con tus amigas que todavía no han sido madres o simplemente tomar un café con ellas. Esas amigas que se mosquean porque tus horarios han cambiado y a las que tienes que pedir que, por favor, no fumen en presencia de tu bebé. Pero no puedes cambiar lo que has escogido, no puedes escoger otra cosa diferente. Porque sabes que esta etapa es breve y es importante. Porque tu instinto te dice que tienes que estar ahí, porque quieres estar ahí, porque todo lo demás te parece superficial y banal, pero reconócelo también te gustaría estar en el otro lado, a veces… que alguien te sostenga el bebé, que puedas peinarte y vestir ropa de no lactancia, dejar de llevar un medallón de mocos/leche/babas en el hombro.

Algunas veces logras salir sola a hacer un recado y te sientes increíblemente ligera. Pero al pararte a hablar con alguien te meces de un lado a otro, como cuando meces al niño, y piensas que no podrías estar 10 horas al día sin él. Renuncias a mucho, pero más te dolería renunciar a criar. Y en ese conflicto a veces te alzas segura, abanderada de una causa, y otras veces las dudas te ahogan porque el sistema no está preparado para que las mujeres dejemos de producir y consumir, y nos dediquemos a criar. Pero sigues sin dar el paso, porque cada rato que pasas con tus hijos es un regalo y la que lo vive, lo sabe.

El día que la sociedad dignifique el trabajo de cuidar y de criar, no tendremos este conflicto. Necesitamos una sociedad que cuide (y no castigue) a quien cuida y que permita una auténtica conciliación, no que nos obligue a las renuncias o a los malabares imposibles que nos dejan rotas, exhaustas y frustradas.

Querida madre que has renunciado a ser una mujer trabajadora y moderna, te comprendo y te abrazo. La responsabilidad no es tuya ni de las feministas que nos precedieron, la responsabilidad es de este tremendamente injusto sistema al que todavía le queda mucho por cambiar. Sigue criando e intenta ser feliz por el camino, porque los adultos felices, crían niños felices y ésa será la semilla para que la sociedad cambie.

Luz Morcillo. Wemum

12 Comentarios

  1. Jonathan

    Parece lejano aún, el día en el que algo así no tenga que escribirse…
    **Esas madres humanas obtienen una recompensa muy gratificante; un vínculo especial con sus crías**

    Responder
    • MLuz

      Sí, por eso una nunca se arrepiente de haber dejado de trabajar para estar con sus hijos, pero sí puede hacerlo de lo contrario.
      La primera infancia pasa demasiado rápido y vivirlo no tiene precio.
      Un abrazo a los padres! Nos gusta leeros por aquí.

      Responder
      • Belen

        hasta que te divorcias, tienes que retomar tu vida laboral, te das cuenta que en el mercado vales la mitad que antes y tienes que intentar sobrevivir con ese dinero tú y tu hijo. Cruzando los dedos para que el padre no te quiera quitar la custodia porque de repente le entre el amor paternal intenso que antes no le salió, y por supuesto no se te ocurra quejarte porque: pobrecito — a ver decidido otra cosa — no se de que te quejas eres una interesada — si te preocupas por las rutinas de tu hijo eres lo peor…. y esas cosas, porque vivimos en una sociedad que es tremendamente hipócrita

        Responder
        • MLuz

          Hola Belén. Tienes razón, la situación de las madres separadas es todavía más difícil. Es lamentable la poca conciencia social que existe al respecto. No hay ayudas ni soportes, y criar a los niños sola es desgastante, a nivel emocional y económico. Somos muchas las que estamos así y es especialmente duro. Un saludo y mucho ánimo!

          Responder
    • Inmaculada

      Muy bien entendido y expresado. Gracias.

      Responder
  2. Verónica Reng

    Esperemos que ese dia llegue pronto,yo decidí criar, ser “sólo mamae” como dicen mis amigas, pero sé que soh mucho mas, y sigo siendo esa mujer que provocaba envidia en sus compañeros al ser joven y exitosa. Que acierto de artículo, ne ha encantado. Decidir ser mamá es la decisión mas difícil que puede tomar una mujer moderna, es la decisión mas incomprensible del mundo actual, yo lo he hecho y no me arrepiento.

    Responder
    • MLuz

      Una mujer nunca es sólo mamá, pero sí es la faceta más importante, la que eclipsa a todas las demás. Un abrazo y mucho ánimo. Sigue disfrutando de esta etapa.

      Responder
  3. Mónica

    Suscribo cada palabra. Pasé de tener una carrera profesional de cierto reconocimiento, a ser madre a tiempo completo. Con el tiempo me llegó alguna oferta tentadora que rechacé. Y tuve que oír de todo… espero algún día retomar mi trabajo, ahora mi niña ocupa mi tiempo.

    Responder
    • MLuz

      Ése es el peaje que tenemos que pagar. Desgraciadamente no existen políticas reales de conciliación en nuestro país que nos permitan seguir con nuestra carrera profesional y cuidar de nuestras hijas. Quizás nuestros hijos puedan hacerlo…, a nosotras nos toca renunciar siempre a algo. Aprovecha para disfrutar de tu peque ahora. Un abrazo!

      Responder
  4. Mar

    Imagino que algo he avanzado al no llorar leyendo la carta, pero después de más de 6 meses de haber decidido parar mi vida laboral (la peque tiene 23 meses, intenté retomar contratos temporales que eran mi vida laboral) todavía no es público, es algo que decidí y en lo que mi pareja está 100% de acuerdo, pero no le cuento a nadie más que a él las veces que me llaman y respondo que no estoy disponible para trabajar. Cuando decidí esperar a sus 9 meses para reincorporarme al mercado laboral solo lo entendió mi compañero, el resto del entorno lo veían un capricho y nunca han entendido que esté cansada “si no trabajo”… Imagino que es igual de duro que cuando querían trabajar y no estaba bien visto por tener hijos, hemos pasado de un extremo al otro

    Responder
    • MLuz

      Hola Mar.
      Son las dos caras de la misma moneda. Es tremendamente injusto que de una manera u otra las madres tengamos que renunciar a algo. O renuncias a estar con tu bebé el tiempo que los dos necesitan o renuncias a tu vida laboral. Y muchas veces el entorno no entiende las concesiones que hacemos y no saben acompañarnos. Todavía queda mucho trabajo por hacer a nivel social para que el trabajo que hacemos las madres se reconozca y esté a la altura del trabajo que hacemos fuera de la casa y la familia. Un abrazo!

      Responder
  5. Mar

    No me parece normal nada. Una mujer no es solo mamá, es trabajadora, es pareja, es amiga, es de todo. Dejar de lado todo, para criar a tu hijo, muy bien. Cuando se vaya de casa y y tú intentes volver a trabajar vendrán las quejas. En el equilibrio está todo. Y no se es mejor madre por centrarte en tu bebé y no hacer nada más. Por no hablar de posibles divorcios y demás dónde ella se queda sin prácticamente nada.
    Habláis de padres que duermen a paraba suelta, perdona? Qué tipo de padre has buscado? Tó Be continued.

    Responder

Trackbacks/Pingbacks

  1. Agradeciendo el esfuerzo en su contexto - Álvaro L. A. - […] Relacionado con el tema, os dejo otra lectura interesante de Luz M. sobre la renuncia y la crianza. […]

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Share This
Leer entrada anterior
oidos sordos
De las opiniones ajenas

Pero de todo esto, lo más frustrante puede ser que a ti, después de esforzarte cada día por darle lo...

Cerrar