Diez cosas que todo niño y niña deben saber

por | 28 Ene 2016 | , | 4 Comentarios

MLuz

MLuz

Cofundadora at Wemum
MLuz

Latest posts by MLuz (see all)

diez cosas que todo niño o niña deben saber
quiéreme como soy

1.    Todos los niños deben saberse queridos y respetados por sus padres. Quizás sea éste, si no el único, el cometido más importante de los padres. Los niños han de crecer con la confianza total y absoluta de saber que son queridos y respetados en todas sus particularidades, que les aceptamos tal como son y les amamos porque son nuestros hijos. El amor no puede depender del comportamiento del niño ni de sus características. El amor y el respeto han de ser indiscutibles y absolutos.

2.    Deben saber que son únicos y brillantes, como las estrellas del cielo. Cada persona es diferente, y esa diferencia es la que las hace maravillosas. Recordemos las palabras del célebre violoncelista Pau Casals, cuando decía: “Cada segundo que vivimos es un momento nuevo y único del universo, un momento que nunca volverá a ser de nuevo. Y qué les enseñamos a nuestros niños? Les enseñamos que dos más dos son cuatro, y que París es la capital de Francia. ¿Cuándo les enseñaremos también lo que son? Debemos decirles a cada uno de ellos: ¿Sabes lo que eres? Eres una maravilla. Eres único. En todos los años que han pasado, nunca ha habido un niño como tú. Tus piernas, tus brazos, tus inteligentes dedos, la manera en la que te mueves. Puede ser que te conviertas en un Shakespeare, Miguel Ángel o Bethoven. Tienes capacidad para todo. Sí, eres una maravilla. Y cuando crezcas, ¿puede entonces hacer daño a otro que sea como tú, una maravilla? Debes trabajar, todos debemos trabajar, para hacer que el mundo sea digno de sus niños.”

3.    Que tienen el derecho a protestar, a decir NO y a estar de mal humor. ¿Por qué les exigimos a los niños algo que los adultos somos incapaces de hacer? ¿por qué simplemente por el hecho de ser pequeños tienen que estar siempre contentos y sumisos? Los niños y niñas tienen todo el derecho del mundo a protestar, tengan o no razón, acatemos o no sus deseos, pero no podemos negarles que expresen su enfado, frustración o contrariedad, todo lo más que podemos hacer es enseñarles a reprimirla, lo que no modificará en nada el sentimiento de enfado, frustración o contrariedad, pero sí incrementará una enorme sensación de incomprensión y culpa. Aceptemos que los niños son personas completas que tienen los mismos cambios de humor que nosotros. Observémonos más y seamos más comprensivos y pacientes.

4.    Todos los niños y niñas del mundo tienen que saber que tienen derecho a jugar libremente. ¿Cuántas horas al día de actividades dirigidas tienen nuestros hijos y cuántas horas de juego libre y auténtico, de expresión real y natural de su forma de ser y de aprender? Dejemos que jueguen todo lo que puedan, de forma libre, sin directrices. No nos necesitan, no necesitan que ningún adulto les diga a qué están jugando, les sugieran juegos y les des unas  pautas. En un marco de normas básico y para el máximo respeto de todos (no se insulta, no se molesta, no se pega) el juego ha de desarrollarse con la mayor libertad posible, en el que papel de la persona adulta pase a un segundo plano como mero colaborador. Cuando necesiten que abramos algún bote, deshagamos algún nudo o movamos algún mueble, seguro que saben a quién recurrir.

5.    Todos los niños y niñas deben saber que aburrirse no es malo, que es un privilegio del que hay que gozar. En una sociedad en la que cada vez es más difícil que los adultos encontremos momentos de ocio porque sí, o momentos de no hacer nada, caemos en la tentación de empujar a los niños a un ritmo de vida desenfrenado, llenando sus días de actividades que apenas les dejan tiempo libre, para llegar después a la conclusión de que cada vez es mayor el número de niños hiperactivos y con déficit de atención. ¿Por qué no reflexionamos de una vez sobre lo contradictorios que somos? En este sentido, es muy recomendable leer el trabajo de la Dra. Laura Markham AhaParenting.com, y recordar lo que los neurólogos, y cualquiera que requiera de inspiración para trabajar sabe, que en los momentos de aburrimiento o cuando dejamos la mente en blanco es cuando mejores ideas acuden a nuestra mente. Sin embargo, los niños no deberían aprender a disfrutar de su tiempo libre o de aburrimiento pensando en que será entonces cuando se les ocurra diseñar un invento maravilloso, esto sería un pensamiento reduccionista y hasta cierto punto manipulador por nuestra parte; no, los niños (y cualquiera persona adulta también) han de aprender a disfrutar del aburrimiento para conectarse con ellos mismos, para disfrutar de la grandeza de la vida y del tiempo aparentemente vacío de cosas pero lleno de sueños e ideas.

6.    Todos los niños deben saber que el movimiento libre es sano y forma parte de ellos. Y obligarles a estarse quietos puede llegar a perjudicarles seriamente, incrementando sus niveles de estrés. Pensemos que en la mayoría de los casos ni nuestras viviendas ni nuestras escuelas ni nuestras ciudades están pensadas para el movimiento libre de los niños, y aun así les pedimos que se estén quietos, sentados y callados muchas horas al día. ¿Seguro que no podríamos ser algo más flexibles y comprensivos en este aspecto?

7.    Todos los niños deben saber que nadie puede juzgar sus creaciones, modificarlas ni corregirlas. Encarguémonos de hacerles saber a los niños que  nadie tiene derecho a opinar sobre sus dibujos, bailes, construcciones, historias o cualquier otra creación que hagan. Todo lo que hacen tiene un interés auténtico y genuino que no podemos estropear ni condicionar con nuestra opinión. Que aprendan a hacer las cosas que quieran porque sí, porque les interesa a ellos, no por agradar ni complacer a los adultos de su alrededor. Se acabaron los concursos de postales navideñas, de dibujos y relatos infantiles.

8.    Todos los niños deben saber que no están obligados a dar besitos a nadie ni a aceptar caricias de desconocidos. Aunque suele ser con buena intención, dice mucho del poco respeto que tenemos a los niños como personas íntegras el que los adultos se crean con derecho a acariciarles, pedirles besos y tocarles la cabecita a niños para los que resultan desconocidos. No les hagamos a ellos nada que no haríamos a adultos como nosotros. Hagámosles saber a los niños que NO están obligados a dar besitos cuando no lo desean; las muestras de cariño han de ser auténticas, no forzadas, y han de aprender, cuanto antes mejor, que ellos tienen control absoluto sobre su cuerpo.

9.    Todos los niños deben saber que tienen derecho a escoger con qué ropa vestirse (dentro de unas mínimas orientaciones acerca de la temperatura) Todos queremos que nuestros hijos sean personas autónomas, con criterio propio y seguridad en sí mismos, pero cómo van a llegar a serlo si les controlamos en todos y cada uno de los aspectos de su vida. Los niños han de aprender a tomar decisiones adaptadas a su edad; por supuesto, los niños no pueden decidir qué coche se compra la familia, dónde van a veranear, qué han de comer, ni qué compras han de hacer, pero sí pueden decidir a qué jugar, qué cantidad de comida tomar, si prefieren la fruta por la mañana o por la tarde, y qué ropa les gusta más vestir. Si les dejamos elegir, seguramente tendrán más ganas de vestirse solos y se sentirán más cómodos y seguros con su aspecto. Siempre se da el caso de que temamos que vayan a pasar frío o calor con lo escojan, si de verdad la ropa no se adecúa a la temperatura del día, siempre se les puede invitar a que se asomen a la ventana o a que miren el termómetro, según su edad, claro. Personalmente cuando ninguno de estos consejos ha funcionado, hay algo infalible. Si por ejemplo, hace un frío helador y los niños se empeñan en salir en mangas de camisa, siempre se les puede invitar a que lleven la chaqueta y que prometan ponérsela en cuanto sientan el frío; en cuanto ponen un pie en la calle, se la enfundan. Y si realmente tememos por su salud y ellos no quieren abrigarse o desabrigarse por algún motivo, siempre podemos invitarles a que escojan alguna prenda de entre una selección que hayamos hecho previamente.

10.  Y , por último, todos los niños y niñas deben saber que tienen derecho a disfrutar de la vida al máximo. Y para eso lo mejor es que demos ejemplo.

Luz Morcillo. Wemum

4 Comentarios

  1. Cristina

    enhorabuena, vi el blog de un amigo comun en Facebook, me ha encantado. Enhorabuena, gran trabajo

    Responder
    • MLuz

      Muchísimas gracias, Cristina. Estamos empezando, así que cualquier comentario positivo nos da una inyección de ánimo enorme. Un abrazo!

      Responder
  2. Jonathan

    Gracias !! Algún punto me ha hecho pensar… a veces creemos que todo lo hacemos bien.

    Responder
    • MLuz

      Me alegro de que te haya hecho pensar. Algunos piensan que todo lo hacen bien, otros dudan de todo lo que hacen…
      Qué punto te ha hecho pensar más?

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Share This
Leer entrada anterior
ciudades pensadas para los niños?
Las ciudades: ¿Pensadas para los niños?

Los niños no son un eslabón, son el eslabón fundamental en la cadena humana que hay que cuidar, mimar, y...

Cerrar