Lactancia materna, ¿misión imposible? ¡De eso nada!

por | 30 Mar 2016 | , , | 7 Comentarios

dificultad con la lactancia
problemas con la lactancia ?

40 semanas de continuos exámenes, analíticas, ecografías, control de peso, azúcar, tensión, estreptococo, cartilla de embarazo al día siempre bajo el brazo, clases de preparación maternal en las que se presupone te informarán sobre la mejor manera de afrontar el parto y la llegada del bebé en general, los primeros días, la llegada a casa, el primer baño,… Y por fin llega el día. ¿Y qué te encuentras? Te das de bruces con una realidad que no esperabas, unas expectativas en muchos casos no cumplidas (ni de lejos) y ahora, que es cuando más necesitas ese apoyo, ya te han dado alas para volar sola. Se acabaron los controles, se terminaron los seguimientos. ¡Qué críe usted feliz!

 

Pero la realidad es que es ahora cuando necesitas más apoyo que nunca. Es en este momento en el que se te presentan los problemas reales, cuando necesitas ese sostén y esa mano amiga que te diga ¡Ey, es normal lo que te ocurre, pero estoy aquí para ayudarte!

Seguro que si continuas leyendo, algunas de estas cuestiones te resultan familiares, y echando la vista atrás, te encontrarás llegando a tu casa con mil dudas, con los pechos hinchados, duros y doloridos, con ganas de llorar cada vez que tu bebé quiere prenderse al pecho, y todo porque nadie te explicó qué podía ocurrir y cómo solucionarlo. En este pequeño artículo, quiero contarte cuáles son los problemas más frecuentes en el inicio e instauración de la lactancia, por qué ocurren, cómo solucionarlos y darte algunas pequeñas pistas para comprenderlo. También hacer hincapié en que no siempre se tienen por qué dar estas circunstancias, y que la lactancia a priori no ha de ser ni molesta ni dolorosa. Generalmente con unas sencillas pautas, la situación cambiará notablemente y comenzaréis a disfrutar de esos momentos únicos. De esos momentos vuestros.

A nadie le gusta sufrir. Siempre intentamos huir del dolor y el parto no iba a ser diferente. En esos momentos no queremos escuchar nada y pedimos como agua de mayo la anestesia epidural, cosa que es perfectamente lícita por otro lado. Pero, ¿sabemos cuáles son las posibles consecuencias de esa anestesia? Sin entrar demasiado en detalle y centrándome únicamente en lo que respecta a la lactancia, te puedo contar que la peridural es la principal causante de las ingurgitaciones que se dan al inicio de la lactancia. El exceso de líquidos y sueros que nos introducen en el organismo pueden derivar en una molesta y dolorosa ingurgitación cuando se produce la subida de la leche.

Un inicio tardío del inicio de la lactancia (por separación madre – bebé) o que del mismo modo el bebé se encuentre adormilado y poco receptivo debido a los efectos de la analgesia, pueden convertir todo el conjunto de circunstancias en un círculo vicioso, ya que no mamará lo suficiente, tendrá dificultad en el agarre, no drenará correctamente el pecho, etcétera. Una lactancia con restricción de horarios también puede ser motivo de ingurgitación, por tanto, es importante recordar y hacer hincapié en que la lactancia es a demanda, y a demanda implica, a demanda. Sin horarios, “sin reloj”. Da igual que el bebé haya mamado hace diez minutos, póntelo al pecho, porque de este modo, a la vez que evitas posibles problemas, también estás contribuyendo en la correcta instauración y calibración de la lactancia.

¿Qué hacer en caso de ingurgitación?

Aparte de garantizar que las tomas sean frecuentes y sin restricciones, debemos vigilar que la postura y el agarre del bebé al pecho sean las correctas, hay una maniobra conocida como PIS (Presión inversa suavizante) que nos ayudará a ablandar la zona de la areola, facilitando al bebé el agarre al pecho. ¡Ojo con aplicar frío en el pecho! Recuerda que el frío es vasoconstrictor, lo que puede implicar un empeoramiento de la ingurgitación convirtiéndola en una obstrucción más importante y una posterior mastitis. En este vídeo explicativo podrás observar cómo realizar la técnica de presión inversa suavizante. Es importante garantizar el correcto drenado del pecho. Si tras la toma del bebé se siguen notando molestias, se puede realizar una extracción manual.

Otro de los principales problemas que solemos encontrarnos las madres, es que de repente nos encontramos con un bebé diminuto, indefenso y delicado entre nuestros brazos. Pareciera que tuviéramos miedo hasta de tomarle por si se fuera a quebrar. ¿Cómo cojo al bebé? ¿Cómo le coloco al pecho? El agarre al pecho es una cuestión a la que debemos prestar atención, al menos durante las primeras semanas hasta que madre y bebé se encuentren acoplados y se conozcan mutuamente. Muchos de los problemas que se dan al inicio de la lactancia son debidos a un mal agarre y se solucionan fácilmente con una corrección postural. El problema suele ser que la madre acude o pide ayuda cuando ya tiene los pechos muy lastimados y la lactancia se le hace prácticamente insoportable. Otra de las múltiples falsas creencias que nos llevan a pensar que la lactancia al inicio debe de doler.

Righard et al.(1998) comprobaron en su estudio que el 94% de las madres con problemas para la lactancia materna tenían una posición y un enganche inadecuados. Fuente: Teta e Coliño.

¿Cómo ha de ser un buen agarre del bebé al pecho?

Un buen agarre al pecho es aquel que se presenta de manera asimétrica. El bebé ha de tener la boca bien abierta y los labios evertidos. A veces es difícil conseguir esto, y algo que nos puede ayudar es dirigir el pezón hacia el labio superior o nariz del bebé, ya que de este modo “le estamos invitando” a abrir bien la boca. Además, de este modo, abarcará toda o prácticamente toda la areola por la parte inferior, lo que contribuirá a un buen drenaje del pecho con los movimientos de la lengua. Si aun así el bebé tiende a cerrar la boca, siempre podemos ayudarle tirando suavemente pero con firmeza del mentón hacia abajo. No hay que tener miedo de pegar al bebé al pecho, ¡no se va a ahogar!

Existen muchísimas posturas para colocar al bebé al pecho. La realidad es que en circunstancias normales no hay unas posturas mejores que otras, pero sí conviene conocerlas y probarlas, para poder encontrar aquella que se adapta mejor a nosotras y a las necesidades de cada momento. Sí habrá casos concretos en los que unas posturas ayuden más que otras, como por ejemplo en caso de cesárea o si el bebé tuviera algún tipo de frenillo lingual.

Otro de los grandes mitos que aún se escuchan y que nada tiene que ver con la realidad es el presunto retardo que tiene la subida de la leche en los casos de cesárea. Si bien es cierto que los primeros días la lactancia puede resultar algo molesta y puede costarnos encontrar una postura en la que la herida no nos duela, el mecanismo que pone en marcha el fenómeno de la lactancia nada tiene que ver con el tipo de parto que tengamos las mujeres. Los inicios pueden resultar complicados si ha existido separación madre – bebé o si la primera toma y el primer contacto con la madre se ha hecho esperar demasiado. En cualquier caso, aunque más costoso (a veces no influye y no se presentan problemas), no es una situación que no se pueda revertir aplicando unos buenos cuidados posteriores: mucho contacto piel con piel, tomas frecuentes, y tener presente que un estado de estrés, por otra parte entendible, no contribuye en la vinculación de la diada madre – bebé.

El inicio de la lactancia es un proceso que se desencadena en el mismo momento en el que se desprende la placenta. Una vez alumbrada, la prolactina empieza a fluir y es en ese momento que se inicia todo el proceso que nos llevará entre aproximadamente el segundo y el quinto día a tener la subida de la leche.

El inicio de la lactancia es un proceso que se desencadena en el mismo momento en el que se desprende la placenta y nada tiene que ver con el tipo de parto que tenga la mujer”

Ocurre que en ocasiones, y a pesar de todo (agarre y postura adecuadas, lactancia a demanda irrestrica,…) la lactancia duele, el bebé no coge peso, las tomas son largas, repetidas y eternas, se presentan erosiones en el pezón, aparecen grietas y heridas muy dolorosas,… Este es el momento en el que debemos pensar que el bebé pueda tener un frenillo que restringe los movimientos de la lengua y le impide hacer una succión y un correcto vaciado del pecho. Existe controversia en cuanto al manejo de la anquiloglosia, y mientras hay corrientes que defienden la cirugía y la eliminación del frenillo no sólo para favorecer la lactancia, sino para evitar otro tipo de problemas a largo plazo, hay otras que se decantan por un manejo más conservador de la situación, a base de corrección y búsqueda de agarres más profundos, etc. Esta decisión sólo pertenece a los padres del bebé, pero conocer el problema puede ayudarnos a solucionarlo o a tomar la decisión que se adapte a nuestras necesidades. Este artículo revisado por el Doctor José Briz nos explica qué es, cómo tratarlo y cuáles pueden ser las consecuencias a medio/largo plazo.

Por último, es importante mencionar que durante la lactancia existen o pueden existir las conocidas crisis o brotes de crecimiento. La lactancia es un mecanismo que funciona y se regula en función de la demanda del bebé. En función de sus necesidades, los bebés necesitarán estimular más el pecho para regular la producción y obtener la cantidad de leche que precisan, o por el contrario, se encontrarán en una fase exploratoria o de descubrimiento del mundo que les rodea, y por un tiempo puede parecer que la lactancia pasa a un segundo, incluso tercer plano. Conocer estas crisis nos ayudará a identificarlas, comprenderlas y a reducir el estrés que pueden llegar a ocasionarnos a las madres debido a los cambios bruscos de patrón que presentan los bebés.

Los grupos de apoyo a la lactancia son foros que no debemos olvidar. Compartir experiencias con otras madres, incluso desde el embarazo, pueden ayudarnos a prever este tipo de cuestiones, a conocerlas y a saber de antemano cuál es el manejo más adecuado en cada caso. Y de repente te das cuenta de que no sabes nada… Cada día es un nuevo aprendizaje. El valor añadido de los grupos de apoyo es sin duda la red que se va tejiendo. La complicidad y el apoyo incondicional de quien sabe por lo que estás pasando.

En caso de duda, contacta con el grupo de apoyo a la lactancia más cercano. También existen grupos de apoyo a la lactancia virtuales en los que podrás resolver todo tipo de dudas con asesoras especializadas. Tus dudas resultas a un solo clic.

Verónica Saseta. Asesora de lactancia. www.elrincondemixka.com. Miembro de la Asociación LA BUENA LECHE. 

 

7 Comentarios

  1. victoria

    ya sabes que mi lactancia la salvastes tu,pese a leer y empaparme sobre como dar el pecho a mi niña, dificultades que podía encontrame pese a todo llegado el momento del nacimiento de mi hija nada fue como me lo había imaginado respecto a la lactancia ,esta claro que no iba a tirar la toalla, me lo habia exigido a mi misma cosa que ahora con mas calma no debía haber echo pero aún con mis tetitas doloridas mis hormonas a flor de piel y llorar al ponerme la nena al pecho dije q yo podía ,y llegastes tu y me calmastes,me ayudaste a corregir postura a calmar mis miedos y mis expectativas ,solo puedo darte las gracias mi pelusilla va a cumplir 3 meses y nuestra lactancia es maravillosa, no hay día que no disfrute de ella

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    • Verónica Saseta

      Muchas gracias por tus palabras, preciosa.

      Pero ya sabes lo que opino. Vuestra lactancia la salvasteis vosotras. Yo sólo os acompañé en el camino. 😉

      El mérito es vuestro. Siempre.

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  2. MLuz

    Estupendo artículo, Verónica! Yo también tuve muchos problemas con la lactancia de mi primer hijo y durante mucho tiempo decía que era la asesora de lactancia, a la que tuve la suerte de encontrar en el centro de salud, la que había salvado nuestra lactancia.
    Las asesoras os convertís en muchas ocasiones en ángeles, que cuando ya no puedes más, cuando todo el mundo te desahucia y no dejan de acercarte biberones, te dicen que sí puedes, que claro que puedes y eso las madres lo vivimos como un regalo.
    Pero no cabe duda, las lactancias las salvamos las madres y los bebés!

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  3. Noelia Prieto

    Enhorabuena Verónica, un artículo muy completito, estoy orgullosa de ti!!! Lo compartiré con las compañeras. Gracias de parte de todas las madres y de todos los bebés a los que esto ayudará. Espero seguir leyendo muchas más cosas tuyas! Un abrazo 🙂

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  4. Patadita

    Una guía clara y completa sobre lo que puede encontrarse una madre en los comienzos de la lactancia. Muy buena información.

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  5. Lorelay

    Yo estoy desesperada. Este es mi tercer hijo de solo 25 días, con decidimos intentar la lactancia materna exclusiva que con los otros dos fue mixta desde el principio. El resultado disminución de peso, deshidratación, irritabilidad, pezones dolorosos ha sido una pesadilla. El consejo del pediatra: darle fórmula lo cual ayudo a aumentar de peso, disminuir l irritabilidad y deshidratación pero también disminuyó mi producción de leche y su interés por mí leche. Estoy frustrada tratando de mejorar mis técnicas de amamantamiento, el agarre para lograr así la lactancia exclusiva. Necesito consejos

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    • El rincón de Mixka

      Hola Lorelay,

      Entiendo tu frustración y preocupación. A todo lo que estás viviendo con la lactancia puede que se esté uniendo el hecho de que te encuentras en pleno puerperio y que no dispones de todo el lunes tiempo que necesitarías para centrarte en esto solamente. Tener otros peques hace que tengamos que dividir nuestras atenciones y pensamientos. Vamos a ir por partes, ¿te parece?

      Primero de todo decirte que si tu bebé estaba al borde de la deshidratación no es una mala pauta recomendar un biberón o un suplemento de leche artificial. Lo primero es garantizar el bienestar y la salud del bebé. No te sientas mal por haberle tenido que suplementar. Esos suplementos se pueden ir retirando poco a poco o ir sustituyéndolos por leche tuya cuando se vaya estabilizando el peso del bebé. Sería interesante poder ver las tablas de peso y crecimiento para valorar si efectivamente era o no necesario.

      Por otro lado, es importante que intentes mantener la calma, relajarte y buscar el foco del problema. Cuando estamos estresadas segregamos adrenalina, una hormona que inhibe a otras hormonas muy presentes en la lactancia. Es importante que trates de disfrutar de los momentos que estáis al pecho, dejar que todo fluya de una manera tranquila y relajada. Y eso comprendo que es muy difícil estando en tu situación…

      Por todo esto me parece fundamental que busques un grupo de apoyo a la lactancia en tu zona, para que valore una toma, el agarre al pecho, que observe por qué no hay una buena transferencia de tu leche, etc. Si puede ser de manera presencial, mucho mejor.

      Mientras tanto, sería conveniente que no dejaras de sacarte leche bien de manera manual, bien con un sacaleches. De este modo nos aseguramos de que tu producción no se vaya viendo mermada. ¿De dónde eres?

      No sé si lo conocerás, en Facebook hay un grupo de apoyo virtual que se llama “Asesoras de lactancia online”. Allí hay muchísimas Asesoras, e IBCLCs que podrán ver tu caso es intentar buscar el foco del problema.

      Te dejo mi correo electrónico por si quieres contactar conmigo: elrincondemixka@gmail.com

      Un abrazo.
      Verónica.

      Responder

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